YOGA
El
Yoga es una de las disciplinas personales más antiguas de la tierra. Surgió
hace unos cinco mil años en
Los estiramientos sostenidos con una respiración
profunda ayudan a liberar la tensión física que se fija en los músculos. Las
presiones que se realizan en diferentes zonas de nuestro cuerpo cuando nos
colocamos en las posturas inciden sobre los órganos, las glándulas y otros tejidos corporales siendo todos ellos
estimulados y tonificados; esto aumenta
considerablemente el flujo sanguíneo
y mejora su funcionamiento. La columna
vertebral se flexibiliza y alínea, lo que evita
o retrasa el desgaste de los discos y otras patologías relacionadas con ella.
Todo esto también influye en el sistema nervioso fortaleciéndolo, mejorando la
comunicación entre el cerebro y el resto
del cuerpo.
Aprendemos a respirar más relajada y
profundamente, lo cual nos ayuda a liberar
la tensión emocional que bloquea la
respiración y, como consecuencia, recuperamos
la flexibilidad y la fuerza del diafragma, su principal motor. Además,
al respirar mejor, nuestros pulmones reciben más energía vital (prana), lo que
nos hace sentir más vitales y más fuertes. Por otra parte, la respiración consciente
nos hace vivir el instante, convirtiendose en un medio para educar la
atención, la concentración y la mente, así como para ayudarnos a manejar mejor
las situaciones de estrés, ansiedad y demás patologías mentales tan comunes en
nuestro tiempo.
También aprendemos a relajarnos profundamente;
estas vivencias quedan registradas a nivel celular de manera que nos facilitan
acceder a la relajación en nuestra vida cotidiana.
A
través del trabajo corporal, la escucha de nuestro cuerpo, la sensibilidad de
nuestros sentidos y, muy importante, la observación de lo que pasa por nuestra mente, poco a
poco, nos vamos conociendo más . Este conocimiento personal favorece la
comprensión de nuestra vida, la aceptación de nuestros límites y el disfrute de
lo que se nos da.
EL ARTE DE VIVIR FELIZ.
El Yoga de la Energía es un Yoga basado en el Hatha-Yoga clásico, en una modalidad inspirada en algunas prácticas del Yoga Tibetano y adaptado a nuestra cultura.
En 1950, Lucien Ferrer creó l´Académie Occidentale de Yoga en París y tuvo un papel destacado en la difusión del Yoga en Occidente.Fue él quien empezó a enseñar el Yoga de la Energía inspirándose en un maestro tibetano. Luego, fue su sucesor, Roger Clerc, quien fundó la Académie de Yoga de l´Energie y supo adaptar el Yoga de la Energía a la mentalidad occidental, hasta que finalmente se reconoció su trabajo y, poco a poco, este estilo de Yoga se fue extendiendo por Europa. Pierre Losa (de Bruselas y discípulo de Roger Clerc) lleva más de treinta años impartiendo cursos de este tipo de Yoga por todo España.
Lo más interesante de
esta modalidad de Yoga es que, respetando los principios de la
tradición, ha sido adaptado a nuestro medio y a nuestra época. Es
decir, es un Yoga que se ha adaptado a los occidentales.

